Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Fernando Aramburu

Aramburu sobre Irazoki y El contador de gotas

0 16 1 7 2 8 3 13 4 7 5 11 6 7 7 15 8 12 9 11 10 7 11 8 12 12 13 7 14 6 15 9 16 13 17 8 18 6 19 6 20 5 21 99 22 53 23 23 24 28 25 10 26 13 27 12 28 43 29 26 341,475 domingo, 13 de octubre de 2019 SOBRE IRAZOKI Y EL CONTADOR DE GOTAS Alguna vez, quizá con más descaro que ciencia, vaticiné que el futuro de la poesía como género creativo (y no como mera reiteración de formas métricas heredadas) estaba en la prosa. Se entiende que no en cualquier prosa, tampoco en el estilo bonito, azucarado, de adjetivación excesiva, que algunos, sin mala intención probablemente, nos han querido vender como poesía. No me molesta leer un buen soneto reciente como tampoco le hago ascos a la música del laúd, y todavía, por for...

Aramburu en Hiperión

Más de un millón de ejemplares se llevan vendidos de la novela PATRIA de Fernando Aramburu, traducida además a 29 idiomas, pero ¿cuántos saben que hace muchos años publicó en Hiperión un libro de poesía para niños, EL LIBRILLO, ilustrado por Patricia Garrido, del que aún quedan algunos ejemplares? ?

Y de pronto Rosa Berbel por Fernando Aramburu

¿Acaso hay otra posibilidad? A menos que la alfabetización acontezca en la edad adulta, uno ingresa por fuerza en la literatura con ayuda de los libros escritos por quienes lo precedieron en su paso por la existencia. Sería raro leer a los catorce o a los quince años novelas, autobiografías, poemas, tratados históricos o filosóficos escritos por autores que acaban de apearse de la cuna o se preparan para la primera comunión. No me consta que tal cosa haya sucedido jamás. Con el tiempo, lo que en principio no era más que una ley de vida se va transformando para algunos escritores, ¿para muchos?, en un hábito. Uno se acostumbra a buscar alicientes para el aprendizaje, el deleite o el debate en las obras de sus mayores, sin otra salvedad que los libros debidos a los compañeros de generación. Pero los años no se detienen, uno acumula edad y llega un momento en que empiezan a sonar a sus espaldas los nombres de autores más jóvenes. Los cuales, como se suele decir, vienen pisando fuerte; ...