Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Críticas

"Ciento noventa espejos" de J.Irazoki.

Noventa y cinco textos de ciento noventa palabras cada uno + un prólogo de idéntica extensión = Ciento noventa y dos páginas de tránsito poético. De tránsito poético sujeto a lo real. Espacio de sobra para hablar de música, cine, pintura, fotografía, cafés, ciudades. Del habitar extranjero. De ideas e ideologías. De ética y amigos. De literatura por encima de todo. «El escritor es un fabricante de sillas verbales», comenta Irazoki. El autor agradece al azar «haber nacido en una familia humilde» y cada texto es prueba de ese quehacer modesto y artesano. La palabra se ajusta y se pule, no se engrandece. Leer más aquí. Podéis comprar este libro y otros en nuestra tienda online. www.hiperion.com

Swinburne, Antología poética. Jorge de Arco.

Sabido es que la tras la muerte de su tío paterno, Guillermo IV, la reina Victoria de Inglaterra subió al trono en 1837. Apodada “la abuela de Europa”, su mandato de sesenta y tres años se convirtió en el más largo de la historia del Reino Unido. En un tiempo y espacio similares transcurrió la vida de Algernon Charles Swinburne (1837 - 1909) uno de los más grandes poetas ingleses de la época victoriana. Aunque de familia acomodada, su espíritu  disperso y su desordenado acontecer, le comportaron un universo personal pleno de excentricidades. Artículo completo aquí.

"El desgarro" de Villalobos por Juan Domingo Aguilar - OcultaLit

En los últimos dos años han sido publicados varios libros que abordan una realidad que nos acompaña a lo largo de nuestra vida: el dolor. El cuadro del dolor de Ana Castro (Premio Juana Castro, Renacimiento, 2017), El Desgarro de Jorge Villalobos (XXXIII Premio de Poesía Hiperión) y Hotel Útero de Begoña Callejón (Esdrújula Ediciones) son buena prueba de ello. Tratar temas incómodos, desagradables, desoladores —como la muerte de un ser querido o una enfermedad que nos transforma por completo— son realidades que la poesía debe reflejar. ¿Quieres que te cuente un cuento recuento que no se acabe nunca? No te pido que me digas ni que sí ni que no, cariño, sino que si quieres que te cuente un cuento recuento que no se acaba nunca? Estás sola. Estás sola. Y un día tendrás dolor. El artículo completo aquí.

"El desgarro" de Villalobos por Bagué Quílez en El País

Jorge Villalobos (Málaga, 1995) se ha llevado al agua el Hiperión con su segundo libro: el conturbador friso familiar titulado  El desgarro.  Siguiendo un modelo expresivo cercano al de  Canal,  de Javier Fernández (al que alude la cita inicial del volumen), las composiciones funcionan como fotogramas en super-8 o  polaroids  de un álbum inconcluso. Más allá del recuento de una biografía marcada por la cicatriz de la enfermedad, la conquista de Villalobos reside en una indagación metaliteraria que se aproxima al territorio limítrofe de la autoficción: “Debe de ser duro / escribir un libro así. Pero, si se publica / alguna vez, ¿estás preparado para / que los demás lo lean?”. Valga la pregunta para todo aquel poeta (joven o no) que se arriesgue a afrontar el implacable veredicto de los lectores. Más en este enlace: https://elpais.com/cultura/2018/07/04/babelia/1530723945_419935.html

"Sátiras" de Arturo Dávila.

Me han divertido mucho las Sátiras (Hiperión) del mexicano Arturo Dávila, un libro que agrupa tres: Catulinarias (1998), Poemas para ser leídos en el metro (2003) y La cuerda floja (2015). En las "Notas" que aparecen al final del volumen se aprecia que Dávila se ha apoyado para escribirlas en la literatura, tanto al menos como en la vida. Que nacen, quiero decir, de la experiencia cotidiana de vivir pero también de la no menos natural de leer. Y eso sirve para los clásicos latinos y para los del Siglo de Oro, sin olvidar a los modernos (Nicanor Parra y Ernesto Cardenal al fondo). El amor, la economía, lo social, todo cabe en estos epigramas secos y acerados, escritos con desusado rigor, que leemos con una sonrisa en los labios. Aquí puede encontrar el lector alguna muestra. El artículo completo aquí

"Capitalinos" de Jesús Munárriz.

Por Inmaculada Lergo Martín Capitalinos , tercer volumen de la colección que Ediciones La Isla de Siltolá (tras  Grillos y luna  de Susana Benet y  Recogido en el agua  de Félix Arce Araiz), dedica al haiku, va firmado por quien fue un verdadero precursor del género en España: Jesús Munárriz (San Sebastián, 1940). Munárriz escribió y publicó haikus cuando aún no se habían puesto de moda, y contribuyó a la difusión y al predicamento del que hoy en día gozan a través de su editorial, Hiperión, comenzando por títulos recopilatorios como  El haiku japonés  (1993) o  Haiga: haikús ilustrados  (2005), hasta los más recientes  Haikus en el corredor de la muerte  (2014) -impactante y francamente recomendable su lectura, por cierto-,  Haikus de amor  (2015) , Haikus de guerra  (2016),  Haikus a contracorriente  (2018), pasando por los imprescindibles como  Los 99 Jaikus  de Ryokan, por citar solo unos cu...