Nuevos viejos campos de Castilla Juan Ramón Santos Deja un comentario La poesía nos enseña a mirar o, en ocasiones, a mirar de nuevo, a contemplar lo ya visto con otros ojos. A mí me sucedió hace unos años con los poemas que Álvaro Valverde dedicó a los paisajes del pintor Ortega Muñoz en Desde fuera , que me enseñaron a mirar y a valorar esos campos del sur de Extremadura, desnudos, teñidos de ocre, salpicados de troncos de vid, que a los extremeños del norte tan ajenos nos resultan. Algo similar me ha pasado hace poco con Autobús de Fermoselle , el libro de poemas con el que Maribel Andrés Llamero ganó el último Premio de Poesía Hiperión y en el nos invita a mirar de nuevo Castilla, los campos de Castilla, un paisaje llano, horizontal , tenaz , alto pero no altivo , sembrado de cereales, al que la poeta se asoma desde la memoria, sintiéndose heredera de un linaje, de un tiempo y un modo de vida aferrado al horizonte que se marchan...